martes, 10 de abril de 2012

Asiento 42: azahares.



Azahar de la talla de un cuerpo,
vivir en Abril al borde de un naranjo,
sentir que el negro no existe,
modo en que el sol nos llena de abejas.

Ferviente lengua como azahar,
lago de plomo hundido,
calle reventada hacia el cielo,
suelo, gran faquir de pétalos mínimos.

Hasta mi silla vinieron hoy
los lagares del azahar,
si el fermento es una dedicatoria,
un estímulo la vida.







Soleá de Enrique Morente con Sabicas

RAMITO DE AZAHAR

Ramito de azahar
pintao en un papel verde,
un Antoñita me mata
que otra Manuela me pierde.

Se visten de colorao
y yo me visto de negro
en pensar que me ha dejao
la estrellitas del cielo
se visten de colorao.

Anda y cuentale esas quejas
al que fuera tu enemigo
que hasta el corazón me duele
dejarselo bien contigo
anda y cuentale esta quejas
al que fuera tu enemigo.

Y esto sentiítos míos
ay por mas vueltas que le doy
mas grande es mi desvarío.

jueves, 29 de marzo de 2012

Asiento 41: nuestra alameda


Hagamos un alunizaje, tú y yo,
hacia esa nube perezosa
que marca el suelo de hiriente blanco.

Sólo si el verso es agua
se clava el poema en medio.

Coge posición,
avanza
y dile a tu cintura
que aquellos álamos
son una reserva de sombra.





Al campo los dos nos fuimos, soleares de Rancapino, a la guitarra Paco Cepero.

Los dos nos fuimos al campo
a contarnos nuestras penas,
y éstas desaparecieron
al contemplar las estrellas.

La luna te vio llorar
y me lo vino a mí a decir,
y aunque tu gente no quiera
gitana, serás pa mí.

No quieras vivir la vida
tratándola de arreglar,
que te volveras loco
y en claro no sacas na.

lunes, 26 de marzo de 2012

Asiento 40: íntima sonoridad


El vino como aledaño de un rostro,
el vino bebido a partes iguales
hasta llegar al perfil del sol.

No hay jamás una pupila hermética,
esa persona a quien miras
y en quien cabes dentro.

No soy un pecio acomodado,
sí una húmeda porción
de raíces movilizadas.





La parrala, alegrías de Guillermo Cano.

martes, 20 de marzo de 2012

Asiento 39: correrías del color


Esqueje como palabra adormecida que ahora saco junto a la cal: lo que en planta se desarrolla y que en tallo te daban. Geranio sale ahora como primavera, como elogio sencillo del color. El agua es una bola blanca que acomoda a la semilla o la divide del barro. Tierra negra escogida tenían aquellos tiestos de mi infancia. Cada esqueje pronunciaba las palabras justas. Nuestro viento era nuestra forma de correr.


Farruca de Renaud García-Fons y Pedro Soler de su disco Suite Andalouse (Amo este Sentir Farruco.)

sábado, 17 de marzo de 2012

Silla de anea e infancia

Cuando era chica, mi tobogán estaba enfrente de casa, en las Peñolillas, en una piedra perfecta para ello y en la cuesta de tierra poniéndome un cartón en el culo. (C.M.L.)



Luminaria, vamos a hacer una luminaria, luminaria eran cuatro palos recogidos en calles aún de barro. Palos prendidos para hacer del fuego un puñal de luz. Éso es la infancia: un puñal de luz.



A la orilla del alma, Seguirilla de Javier Limón

miércoles, 14 de marzo de 2012

Asiento 38: la silla y su sed



Hago una pregunta como quien tiene clavos en la garganta:

¿Quién ha degollado al agua?

El arroyo seco,
la fuente ahogada, sin idioma.
Claro lenguaje mudo.

¿Quién ha degollado al agua?



Soleá Mora de Juan Carmona

martes, 31 de enero de 2012

Asiento 37: junto a nuestra encina



Se dice Tenencia ilícita de armas,
donde jamás el plomo se alarma
por ser de una u otra carne.
Pero ejemplo muy distinto es
nuestra tenencia, esta encina,
de apenas diez centímetros de altura.
Sabemos donde está, lo que resiste,
sabemos el tiempo que ella tiene
para saberse de memoria,
sabemos que nos montará en vida.
Del clamor, también sabemos
que ella, en vida, día a día
y en amplio silencio emite.
Sabemos donde está y qué nos destina.





Tema de Cañizares, titulado Añorando el presente, fantasía de su último disco, Cuerdas del alma.