
Para qué, memoria.
Hoy no te voy a cohibir,
plántame cara y revisa si quieres
cada capilar, cada vena,
cada aorta, cada apunte de sangre.
A modo de recibo tienes de mi parte
una vereda donde andar, memoria,
por ser el rozamiento
clara forma de diluirte.
Qué otro modo de sentir
bajo agua retenida
con el solo amenizar de las ranas.
Enrique Morente, Donde habite el olvido.
