miércoles, 12 de octubre de 2011

Asiento tres




















Abrevar en el silencio.
Me da igual que éste tenga
forma de rastrojo,
o de nube, sementera, árbol
o de fin.
Silencios son, silencios sirven.

Vertiente mía la de ver,
elección callada ya, la de decir.
La tierra como gozo,
penumbra como tiempo.



Fandangos de Mijita hijo, a la guitarra Perico el del Lunar.

5 comentarios:

Sofía Serra dijo...

La inefabilidad me habita cuando veo, leo y escucho tus entradas. Estoy aprendiendo a hablar con el silencio.

Isolda Wagner dijo...

Aquí me quedo en esta pintura maravillosa, pues tal parece, para escuchar contigo el silencio que inunda todo. Elección gozosa la tuya, amigo.
Besos mirando alrededor

Tempero dijo...

Sofía, hablar con es silencio es saber, por ejemplo, que una encina es tan alta por encima como por debajo.

Tempero dijo...

Isolda, si yo pintase serían brochazos negros lo que más acumularía. Aún hay mucho sol.

Inés González dijo...

De esta paz, cuando los ojos toquen el milagro, saldrá la voz...

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